Poder con todo
Varios mensajes de personas que me escriben “te admiro”, “no se como lo haces con 3 niños”, “como tienes tiempo para todo”, “hasta creas contenido”…
Vivimos en una sociedad que espera que las mujeres puedan con todo y, además, lo hagan perfecto.
Que seas una mamá presente, paciente y amorosa. que tengas éxito en tu trabajo. que mantengas un matrimonio fuerte. que tu casa esté en orden. que te veas bien. que estés disponible para todos. que nunca te canses. que nunca te quejes.
Y aunque muchas veces intentamos cumplir con todo eso, pocas personas hablan de lo que realmente cuesta sostener tantos roles al mismo tiempo.
Yo soy mamá de tres hijos, esposa y también trabajo. Y la verdad es que hay días en los que siento que estoy repartida en mil pedazos. Días donde intento estar presente para todos y, al final, me doy cuenta de que no me quedó nada para mí.
La maternidad cambia todo. Tu cuerpo, tu mente, tus prioridades, tu tiempo, tu identidad. y aun así, el mundo sigue esperando que respondas como si nada hubiera cambiado.
Pero para mí hay algo que hace este camino todavía más emocional: hacerlo sin mi mamá.
Ella era mi lugar seguro. Mi apoyo más grande. La persona a la que quería llamar cuando me sentía cansada, confundida o simplemente necesitaba escuchar “lo estás haciendo bien”. y hay momentos en los que su ausencia pesa muchísimo. Sobre todo ahora, siendo mamá, entiendo aún más todo lo que ella hizo por mí.
Porque nadie te prepara para esto. nadie te habla de la culpa constante. De sentir que si le das tiempo al trabajo, le estás quitando tiempo a tus hijos, o que si te dedicas a tu familia, estás dejando una parte de ti atrás.
Con el tiempo he entendido que el equilibrio no significa hacerlo todo perfecto. Significa aceptar que habrá días buenos y otros donde apenas sobrevives. Significa entender que descansar no te hace menos fuerte. Que pedir ayuda no te hace menos capaz, y que tú también importas.
Este blog no es para mostrar una vida perfecta. Es para mostrar una vida real. La de una mujer que ama profundamente a su familia, que intenta dar lo mejor de sí cada día, pero que también se rompe, se cansa, extraña, duda y vuelve a levantarse.
Respondiendo a la pregunta de como lo haces todo?, la respuesta es: a veces no puedo con todo aunque parezca, no te compares, lo que vemos en redes sociales no siempre es real. ademas hacerlo “todo” no es sinonimo de “estar bien”.
Qquí seguimos queridos lectores, gracias por estar conmigo!